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02:06h. Sábado, 21 de septiembre de 2019

Los valores humanos en las carreras

Foto: José Moratinos Iglesias
Foto: José Moratinos Iglesias

Vivimos en un mundo materialista, en donde, por desgracia, predominan los aspectos menos edificantes, en muchos casos, en nuestra sociedad. El dominio del capital, del dinero, la insolidaridad, el egoísmo, la corrupción y tantos y tantos aspectos negativos hacen pensar en un panorama poco constructivo.

Sin embargo, las fuerzas positivas están latentes, y los poderes de regeneración social son muy grandes. Uno de los epígrafes esperanzadores para este renacimiento de los valores está en el deporte en general, y muy en particular en el mundo de las carreras a pie y de las carreras populares.

Se puede ir produciendo un resurgir de la axiología y de la ética. Los pedagogos, los psicólogos, los sociólogos y los médicos van comprendiendo, y se lo hacen comprender así a los ciudadanos, que el deporte abre muchas puertas, en muchos sentidos.

 

¡Qué grandes valores encierran las carreras populares!

Miles y miles de corredores, cada semana, especialmente los sábados y domingos, participan en pruebas populares: carreras de cinco mil, de diez mil, medios maratones, incluso maratones...

El ambiente en estas carreras es formidable. Los valores de amistad, de solidaridad, de emulación, de capacidad de sufrimiento, de ayuda y otros conexos, son una realidad. Primero, en la llegada, el saludar a amigos y conocidos y comentar aspectos de la carrera. Llega la salida. Durante el evento, los ánimos y la alegría de ir acercándose a la meta ansiada. La llegada es emocionante, pues se ha superado la prueba. Después vienen los momentos, asimismo muy gratos, de recoger la bolsa del corredor, tomar las bebidas energéticas, el agua, las isotónicas, la fruta. Y no digamos si hay podio. Si lo hay, una gran satisfacción; y si no, igualmente a aplaudir a los galardonados, a componentes del equipo, a conocidos... Todo ello es una escuela de valores humanos, de valores morales y, ¿por qué no decirlo?, una verdadera escuela de salud para el cuerpo y de higiene mental para el espíritu.

Hemos de caminar hacia una nueva sociedad, más sana, en que se vaya desterrando el universo de antivalores, en que esa "sociedad líquida", defectuosa y desmoralizada, vaya cogiendo fuerza e impulso hacia niveles más completos.

Los grandes pensadores de la filosofía de valores, los estudiosos de la ciencia del deporte, los psicopedagogos y los sociólogos van en sus estudios reflejando esa "ola regeneradora" de la sociedad, que está representada por los corredores y las carreras populares. Nuestra gran esperanza...