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08:26h. jueves, 22 de octubre de 2020

¿Sabes cuáles son las diferencias entre bebidas energéticas y bebidas deportivas?

Según explica Juan del Coso Garrigós, investigador del Laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, hay que diferenciar entre las bebidas energéticas no diseñadas para el deporte y las bebidas deportivas, que ayudan a reponer la hidratación y minerales perdidos durante el ejercicio.

Foto: vitadelia.com
Foto: vitadelia.com

Las bebidas energéticas pueden llegar a proporcionar un efecto estimulante en el deportista, por eso se toman antes de su práctica, en contraposición a las deportivas que se beben durante o después. Aunque el consumo de bebidas energéticas puede tener un efecto positivo sobre los resultados deportivos, no se consideran dopantes porque no cumplen con dos de los tres criterios internacionales para ello: aumentar el rendimiento deportivo, afectar negativamente a la salud del deportista y violar el espíritu del deporte.

El equipo de del Coso ha publicado hasta 10 estudios sobre el uso de las bebidas energéticas entre los deportistas, nueve de ellos sobre sus efectos sobre el rendimiento y el último sobre los posibles efectos perjudiciales de su uso en la salud.

 

Insomnio y nerviosismo

Los resultados de estos estudios muestran que el consumo de bebidas energéticas antes de realizar deporte en efecto mejora el rendimiento físico. En el caso de sus efectos para la salud, los investigadores descubrieron que el 30% de los deportistas indicaron tener insomnio y sentirse más activos y nerviosos el resto del día cuando tomaron las bebidas energéticas, pero no se hallaron otros efectos perniciosos.

Del Coso señala que los resultados son trasladables a la población general, aunque en no deportistas el efecto de la cafeína podría ser mayor porque durante el deporte esta sustancia se elimina con más facilidad.

"La cafeína no es un nutriente, pero puede tener en determinadas situaciones efectos beneficiosos como ayudar en un momento puntual de trabajo o despejarse en un viaje en coche, pero en niños no existe ninguna recomendación de uso para las bebidas energéticas y, a pesar de ello, un estudio de las autoridades europeas en materia de alimentación muestra que ha aumentado su consumo en menores de 10 años", señala Del Coso.