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01:17h. martes, 14 de julio de 2020

Cómo proteger la salud de nuestros ojos durante la práctica de deportes con nieve o en alta montaña

La nieve y la altitud pueden convertirse en enemigos de los ojos si no tomamos las medidas adecuadas para protegerlos. La queratitis solar, por ejemplo, es un riesgo que se combate con unas gafas de sol adecuadas. El Centro de Oftalmología Barraquer nos ofrece información y algunos consejos sobre estas cuestiones.

Foto: Efe
Foto: Efe

La nieve refleja cerca de un 80% de la luz solar, mientras que la arena sólo lo hace entre un 10% y un 25% y el agua en un 20%. A este efecto reflectante se suma la altitud, ya que por cada 1.000 metros la proporción de rayos ultravioleta en la luz solar aumenta un 10%.

Por tanto, cuando vamos a esquiar o a la alta montaña los ojos están muy expuestos a los rayos ultravioletas del sol y a sus posibles efectos secundarios, como la queratitis solar.

 

¿Qué es la queratitis solar?

La queratitis se define como una inflamación de la córnea, la parte más anterior del ojo, que puede estar ocasionada por numerosos agentes físicos y orgánicos, como la exposición en exceso a la radiación ultravioleta (esquí, montañismo), lámparas de rayos UVA o soldaduras eléctricas sin protección durante un corto período de tiempo.

Los síntomas suelen ser bilaterales y no aparecen inmediatamente tras la exposición a la luz, sino entre 6 y 12 horas después. Se caracterizan por dolor, ojos rojos, lagrimeo y dificultad para abrir los ojos por intolerancia a la luz. De padecer estos síntomas, hay que acudir lo antes posible a un oftalmólogo de urgencias para iniciar su tratamiento.

 

Diagnóstico y tratamiento

En la exploración oftalmológica se observan unas lesiones puntiformes difusas en la capa más externa de la córnea, el epitelio. Con el tratamiento adecuado las lesiones cierran en uno o dos días.

Las personas que usan lentes de contacto deben quitárselas lo más pronto posible y consultar con un oftalmólogo antes de reiniciar su uso.

 

Prevención

La utilización de una buena protección con unas gafas de sol adecuadas es básico para preservar la salud visual en la nieve. Es importante remarcar que las gafas de sol deben ser de cristal u orgánicas, pues las de polímeros de baja calidad (plástico) pueden incluso dejar pasar los rayos UV a pesar de parecer muy oscuras, y con el tiempo podrían deformarse y causar aberraciones ópticas, molestias oculares o dolor de cabeza.

Conviene recordar que las gafas no homologadas o de baja calidad son más económicas, se venden en lugares no especializados y no protegen adecuadamente de la radiación solar.

En la práctica del esquí es recomendable el uso de cristales con filtros polarizados que minimizan el deslumbramiento, ya que eliminan los reflejos de ciertos ángulos de superficies como el agua, la nieve o la arena. Por tanto, son muy útiles para actividades sobre superficies reflectantes.