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01:59h. martes, 22 de septiembre de 2020

Los principales beneficios que aporta el ejercicio físico a las personas mayores y a los niños

Incorporar la práctica deportiva facilita llegar a la madurez en la mejor condición física posible. Este hábito puede iniciarse a edades tempranas, a partir de los 6-7 años, ya que "permitirá que los pequeños crezcan sanos desde el punto de vista físico, mental y emocional", según afirma el doctor Álvaro Herrera, coordinador de la Unidad de Medicina Deportiva del Hospital Vithas Nuestra Señora de América.

Foto: ziudad.com
Foto: ziudad.com

De esta forma, los niños que realizan algún tipo de actividad física de manera regular fortalecen su autoestima; aprenden a controlar sus emociones; mejoran su desarrollo psico-motor, la coordinación y sus habilidades sociales; favorecen el rendimiento académico; mejoran su conciencia corporal y su cuidado; y desarrollan un sistema músculo-esquelético más fuerte, aumentando la elasticidad de los tejidos y permitiendo un crecimiento más saludable.

Además, la práctica deportiva en los más pequeños también hace que mantengan mejor su peso corporal, previniendo la obesidad; mejoran la calidad del sueño; disminuye el riesgo de padecer diabetes mellitus tipo II, HTA y otros factores de riesgo cardiovascular; y favorece que no se inicien en hábitos tóxicos como el tabaquismo.

 

En personas mayores

Por otra parte, el doctor Herrera ha señalado que incrementar la actividad física en la madurez reporta beneficios como:

1. Mejorar la calidad de vida, tanto desde el punto de vista físico como psíquico.

2. Ayudar a mejorar la alimentación, mantener un peso adecuado y prevenir la obesidad.

3. Favorecer la prevención/eliminación de hábitos tóxicos como el tabaquismo.

4. Reducir las cifras de tensión arterial.

5. Mejorar la ansiedad, la depresión y el estrés.

6. Mejorar la autoestima.

7. Prevenir la elevación de las cifras de glucosa y reducir la necesidad de insulina en los diabéticos.

8. Aumentar los niveles de colesterol HDL (bueno) y reducir las cifras de colesterol LDL (malo) y triglicéridos.

9. Mejorar la calidad del sueño, la agilidad, los reflejos, la resistencia aeróbica, la fuerza muscular, la velocidad, la movilidad articular o el sistema inmunológico.

10. Disminuir el riesgo de padecer osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y demencias seniles.