Buscar
08:20h. jueves, 22 de octubre de 2020

El cuidado de los pies en verano

El verano es la época del año en la que nuestros pies están más expuestos al aire libre, por lo que conviene tomar una serie de precauciones para prevenir las principales afecciones que podemos llegar a sufrir, como por ejemplo hongos e infecciones causadas tras visitar piscinas o playas.

Foto: Efe
Foto: Efe

“Auténticas epidemias”. Así es como describe el dermatólogo Antonio Harto a las verrugas, que podemos adquirir durante un día de playa o nadando con los amigos. También conocidas como papilomas, son altamente contagiosas y muy dolorosas, hasta el punto de impedir que se pueda dar un solo paso sin molestias.

“Las verrugas son muy comunes. La gente se contagia por malas costumbres en lugares públicos y por no utilizar el calzado adecuado, ya sean chanclas o zapatillas, en el caso del gimnasio”, detalla el médico. Para éstas, existen tres tratamientos que funcionan muy bien y eliminan el problema de raíz: la crioterapia o nitrógeno líquido, el láser o una más reciente llamada terapia fotodinámica, que consiste en la utilización de una crema fotosensibilizante que está en contacto con ese papiloma durante dos o tres horas. Luego se pone esa zona bajo una luz roja que la elimina.

 

Hongos y uñas

Otra patología que da muchos problemas, de acuerdo con Harto, son los hongos. Éstos se dan principalmente por el calor, la humedad o las bacterias, y se presentan como grietas entre los dedos muy dolorosas y enrojecimiento. “La zona que más afecta de los cinco espacios es la cuarta, porque es donde más pegados tenemos un dedo junto al otro”, afirma el dermatólogo.

Por otra parte, descamación, cambio de color y hasta desprendimiento son síntomas de la onicomicosis, una infección muy común en las uñas y también muy molesta, pues el tratamiento puede ser muy largo y, si no se detecta a tiempo, puede llegar a destruir incluso toda la placa.

Antonio Harto subraya: “También hay que insistir en que se hagan una correcta pedicura, siempre, en centros sanitariamente adecuados”.

 

El sudor, molesto y hasta peligroso

La hiperhidrosis en los pies es todo un problema, no sólo por la incomodidad, sino también porque causa mal olor al descomponerse junto con las bacterias y, por si fuera poco, puede provocar caídas si se combina con zapatos altos e inadecuados.

“Hay personas que sudan tanto que se resbalan caminando, lo que ha terminado en graves accidentes que pudieron prevenirse de haberse tratado”. Para resolver el exceso de sudoración hay varias opciones, y cada una se emplea dependiendo de su gravedad.

Este problema se puede tratar con productos a base de sales de aluminio. Para casos más intensos está la iontoforosis, con la que se producen corrientes eléctricas en la piel causando que el sudor desaparezca durante dos meses y la inyección de la toxina butolínica (bótox), con la que también se inhibe la transpiración.

 

Auto-revisión de los pies

Un error que cometemos todos y que podría evitar muchos problemas consiste en no revisarnos los pies con mayor frecuencia. Si lo hacemos, lo principal es que no presenten endurecimientos, descamación en la planta, manchas, lesiones y que la piel esté hidratada, justo como en el resto de nuestro cuerpo. También conviene revisar entre los dedos y no olvidarnos de las uñas.

El especialista concluye: “Debemos ver los pies igual que una buena dentadura, si aprendemos a cuidarlos desde niños, lo vamos a gradecer toda la vida”.