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12:53h. viernes, 04 de diciembre de 2020

Cuando la hiperlaxitud articular se convierte en un serio problema

La hiperlaxitud articular, cuando es un exceso de movilidad sin síntomas, es una buena condición que da agilidad a cualquier edad. Sin embargo, si la persona presenta síntomas pasa a ser una enfermedad denominada Síndrome de Hiperlaxitud Articular.

Foto: Getty
Foto: Getty

Según explica el doctor Jaime Bravo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y experto en la materia, la hiperlaxitud articular con síntomas es una enfermedad hereditaria que se debe a un fallo del colágeno, que al estar presente en todos los tejidos del organismo puede dar lugar a infinidad de síntomas.

Bravo señala que "hay muchas enfermedades que presentan hiperlaxitud articular, como el Síndrome de Down, pero los reumatólogos nos preocupamos especialmente del Síndrome de Ehlers-Danlos, del que existen seis tipos, del Síndrome de Marfán y la Osteogénesis Imperfecta".

La hiperlaxitud articular se describe en el 15% de la población mundial y es mayor en orientales, raza negra y más frecuente en mujeres y niños.

La hiperlaxitud articular, en general, se describe en el 15% de la población mundial, pero es mayor en orientales, raza negra y más frecuente en mujeres y niños. La prevalencia del Síndrome de Ehlers-Danlos de tipo III (SED-III) es del 40% en Chile y en Inglaterra y al parecer es similar en otros países europeos y americanos, pero no hay estudios todavía.

Este especialista del departamento de Reumatología del Hospital San Jaime de Dios, en Santiago de Chile, ha visto más de 2.000 personas con SED-III y apunta que estos pacientes pueden tener todas, alguna o ninguna articulación laxa y padecer la enfermedad, en la que interviene la herencia autosómica dominante, es decir, en una misma familia la mitad de los hermanos y de los hijos y uno de los padres la padecen, apunta Bravo. Al ser una enfermedad genética puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente en mujeres.

 

Una enfermedad con múltiples caras

En la hiperlaxitud articular (HA) los tejidos son débiles y se pueden gastar dando lugar a artrosis, osteoporosis o discopatías cervicales y lumbares; romper, propiciando hernias y ruptura de ligamentos y tendones; o bien se pueden dilatar, presentándose así quistes, varices, hemorroides o una afección denominada disautonomía.

Debido a esta debilidad de los tejidos, muchas de estas complicaciones aparecen a temprana edad como en el caso de la osteoporosis, que puede darse en hasta el 15% de los menores de 30 años con HA. La fatiga crónica, los mareos y desmayos que acompañan a la disautonomía, una alteración del sistema nervioso autónomo, aparecen preferentemente en mujeres jóvenes de menos de 30 años con HA.

Además, las articulaciones pueden doler de forma similar a la fibromialgia; gastarse, como sucede en la artrosis; tener líquido (derrame articular) aunque no presenten inflamación; o se pueden luxar. Los tendones pueden también dar lugar a tendinitis y bursitis.

 

Prevenir y tratar complicaciones

Dado que existe una disfunción del sistema nervioso autónomo, la HA se puede asociar no sólo a disautonomía, sino también a trastornos digestivos (gastritis, colon irritable o estreñimiento). Además, se asocia a trastornos de la salud mental como depresión, ansiedad, crisis de pánico y fobias.

El diagnóstico en niños alivia a los padres al encontrar una causa para los dolores y problemas de su hijo que no tenían explicación.

"Diagnosticar la enfermedad ayuda a prevenir y tratar complicaciones, como la osteoporosis y la disautonomía en jóvenes, ayuda a decidir qué profesión seguir, qué aficiones o deportes realizar y sirve para el diagnóstico diferencial en el caso de las artritis, entre otras. Además, permite prevenir esguinces, subluxaciones, moretones, fatiga crónica, osteoporosis y artrosis precoz", aclara Bravo.

El especialista señala que el diagnóstico en niños alivia a los padres al encontrar una causa para los dolores y problemas de su hijo que no tenían explicación. "Lo mismo le sucede a los adultos con esta enfermedad, que deambulan de médico en médico, se les hacen múltiples exámenes, todos negativos, y encuentran alivio al tener un diagnóstico preciso", concluye Bravo.