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viernes, 26 de abril de 2024 00:00h.

Paisajes imprescindibles en los Pirineos

Desde el País Vasco hasta Cataluña, los Pirineos aguardan al visitante con impresionantes paisajes que invitan a hacer un alto en el camino y a disfrutar de unas vistas irrepetibles entre hayedos, cascadas y refugios. En Pirineos: 50 paisajes que no te puedes perder, encontrarás una selección con impresionantes fotografías.

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Fotos: Lectio / Daniel Calleja

En Pirineos: 50 paisajes que no te puedes perder (Lectio Ediciones), Daniel Calleja (fotografía) y Marta Viladot (texto) se consolidan como expertos conocedores de la cordillera fronteriza entre España y Francia tras una primera experiencia editorial sobre la zona con Los Pirineos de cabo a cabo.

En esta ocasión, la travesía no importa tanto como los paisajes: en total han recopilado medio centenar de parajes emblemáticos, difíciles de situar en el mapa sin un poco de ayuda, pero imborrables en la memoria una vez que se visitan.

Los autores no se conforman con describir y fotografiar cada uno de los paisajes seleccionados, sino que recopilan consejos para organizar excursiones hasta ellos y así no tener excusa para perdérselos. Un lago escondido, un puente colgante y hasta un volcán extinguido tienen cabida en esta guía.

 

Una guía global

Como los propios autores indican al inicio de esta guía, uno de los criterios que se ha tenido en cuenta a la hora de seleccionar los paisajes que conformarían el libro es que las rutas sirvan para hacer un recorrido de la cordillera de mar a mar: desde la costa vasca hasta el litoral del Mediterráneo que se divisa desde la cima del Canigó.

Sin embargo, la idea de estos autores es que los amantes de los Pirineos puedan disfrutar de cada excursión de forma independiente. Por eso, junto a cada una de las rutas seleccionadas, se han incluido algunos datos prácticos como el punto de partida, el tiempo que se tarda en recorrer (se especifica el tiempo de la ida y el de la vuelta, así como si es recomendable un segundo coche en los casos en los que la travesía se prolongue demasiado) y el nivel de dificultad.

Desde las propuestas más fáciles (como las rutas a la Basa de la Mora o a la Artiga de Lin) hasta grandes ascensiones al Aneto o al Monte Perdido, los autores también han previsto alternativas para que incluso los escaladores menos avezados puedan disfrutar de estos paisajes. Algunos ejemplos son la Pica d’Estats, para la que se propone visitar su mirador en lugar de ascenderla, o el Pedraforca, para el que se ha diseñado una travesía a su alrededor.

 

Historias y leyendas

En cualquier caso, cada ruta, cada propuesta incluye además alguna pincelada de leyenda o de historia para completar la aventura. Tal es el caso de la historia del “cementerio de Teresa”, en pleno bosque de Carlac, que cuenta cómo los vecinos de la zona hicieron un cementerio a la medida de la joven después de que la Iglesia se negara a que fuera enterrada en tierra santa por vivir en pecado con su primo. O la leyenda del Pedraforca, que cuenta cómo la cima se rompió en dos cuando los ángeles se enfrentaron al diablo que había poseído al señor del castillo que había en la montaña.

En definitiva, 50 paisajes, 50 excursiones y 50 historias para embarcarse en la intensa aventura que supone descubrir los Pirineos.