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02:28h. Sábado, 21 de septiembre de 2019

Doce corredores completan el I World Marathon Challenge: 7 maratones en 7 días en los 7 continentes

Del domingo 17 al viernes 23 de enero, sin parar de viajar y de correr: 42 kilómetros por 7 días por 7 continentes. Esta frenética vuelta al mundo atlética tiene su origen en el récord conseguido por el corredor irlandés Richard Donovan en 2012, al completar siete maratones en los siete continentes en 4 días, 22 horas y 3 minutos.

Fotos: World Marathon Challenge
Fotos: World Marathon Challenge

Donovan, además de ser el responsable desde hace una década del North Pole Marathon y del Antarctic Ice Marathon, ha sido el encargado de organizar esta primera edición del World Marathon Challenge, que parece que tendrá continuidad anual.

Sólo doce corredores han sido los inscritos por la organización en este primer World Marathon Challenge, debido a la compleja logística que supone dar una vuelta al mundo en tan sólo una semana. Diez hombres y dos mujeres, de los cuales dos optaron por correr medio maratón. Todos lo han conseguido. Desde luego, se trata de un reto cuyo componente geográfico global imprime mucha más dificultad al puramente deportivo, con el añadido de disponer de un buen patrocinador o de suficiente presupuesto.

Procedentes de Gran Bretaña, Francia, Finlandia, Brasil, India, Estados Unidos, Hong Kong y Australia, los doce herederos de Filípides y Phileas Fogg tuvieron que emplearse a fondo durante las 168 horas ininterrumpidas de desafío. Haciendo frente al continuo Jet Lag (descompensación horaria al viajar a través de diferentes husos horarios), a la falta de sueño y de descanso, a temperaturas y climatologías dispares según los cambios de hemisferio, a los trastornos propios de los vuelos de larga distancia y a una alimentación improvisada sobre la ruta.

 

Carrera global de Este a Oeste y de Norte a Sur

Los doce globertrotters iniciaron su maratoniano periplo en La Antártida (base polar Union Glacier), saltaron a América del Sur (Punta Arenas, Chile), cruzaron a América del Norte (Miami, Estados Unidos), continuaron en Europa (Madrid, España), siguieron en África, (Marrakech, Marruecos), enlazaron con Asia (Dubai, Emiratos Árabes) y finalmente recalaron en Oceanía (Sydney, Australia).

 

 

Durante los siete días consecutivos de carrera contra la distancia, el crono y el calendario, hasta completar siete maratones en los siete continentes, los corredores han tenido que cubrir alrededor de 40.000 kilómetros de la geografía terrestre, utilizando para ello ocho vuelos intercontinentales de diferentes líneas regulares, siempre en dirección Este y contabilizando los siete días según el horario GMT. La suma total de tiempo que han permanecido en el aire alcanza las 62 horas, mientras que con los pies en el suelo han sido 106 horas, de las cuales ocho por día fueron el límite para cubrir cada maratón.

Desde el primero de los maratones, en La Antártida, los atletas australianos David Gething y Douglas Wilson lideraron todas las etapas, venciendo Gething en cuatro ocasiones por tres de Wilson. Curiosamente, el mejor de todos los registros lo marcó Wilson, 3:17:11, en la etapa final de Sydney. Prácticamente todos los corredores emplearon una media de tiempo personal similar en cada una de las siete etapas, salvo en la devastadora noche de Marrakech, donde todos ellos aumentaron en torno a una hora su promedio, consecuencia de una lluvia heladora y de que iniciaron el maratón tan sólo cuatro horas después de abandonar Madrid.

 

Fin del trayecto al otro lado del mundo

Finalmente, el curtido triatleta David Gething se hizo con la victoria final acumulando un tiempo absoluto (suma de los siete maratones) de poco más de 25 horas. Segundo fue Douglas Wilson y el tercer puesto se lo llevó el británico James Love. Por su parte, la corredora finlandesa Marianna Zaikova se convertía en la primera mujer en completar siete maratones en siete días y en los siete continentes del planeta.

 

 

Tras concluir el último maratón en la famosa bahía de Sydney, los doce corredores coincidieron en comentar el tremendo descontrol físico y mental al que se habían sometido, lo que les provocó una continua montaña rusa de emociones y agotamientos condensados en una semana que, según manifestaron, parecía no tener fin.

A pesar de haber cruzado el globo terráqueo a la carrera, pasando del verano al invierno y viceversa en pocas horas y sin apenas respiro entre maratón y maratón, todo ellos participaron activamente en una divertida fiesta de despedida en Sydney antes de aterrizar, por fin, en una merecida cama.

 

 

Más información:

www.worldmarathonchallenge.com

www.facebook.com/theworldmarathonchallenge