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22:43h. martes, 29 de septiembre de 2020

Cuando el Camino de Santiago se convierte en un “maratón de peregrinos”

Tras recorrer cinco veces la Ruta Jacobea, el hispanista británico John Rutherford (Saint Albans, Reino Unido, 1941) es de los que opinan que "el camino engancha", a pesar de la masificación de los últimos años que a veces ha convertido este itinerario "en un maratón de peregrinos".

Foto: Efe
Foto: Efe

Profesor del Queen's College de la Universidad de Oxford y director del Centro de Estudios Gallegos de esta universidad, Rutherford, que presentó ayer en Astorga (León) la traducción al castellano de su novela Las Flechas de oro, relata a Efe el "gozo tan profundo" que siente cada vez que recorre esta ruta, la primera vez en 1994.

Desde entonces hasta hoy el Camino ha cambiado considerablemente; los albergues "son muy buenos, casi como hoteles, y hay muchos falsos peregrinos que recorren el trayecto como unas vacaciones baratas", afirma.

La masificación se ha convertido en un "problema", especialmente en épocas de más afluencia: "hay tantísimos peregrinos que la ruta se transforma en una carrera para llegar al próximo albergue y tener cama". "Se está convirtiendo en casi un maratón", todo ello a pesar de que el peregrinaje debe ser justo lo contrario, "un intento de vivir en otro mundo, que no es el de la competencia brutal de los seres humanos".

 

Una experiencia espiritual

Atrás quedaron los tiempos de cuando la gente de los pueblos por los que pasabas te ofrecía agua y comida, e incluso te invitaba a descansar en su casa; ahora "jamás ocurre", está "más bien harta de tantos peregrinos pasando por el medio de sus aldeas".

En su primera experiencia en el Camino reconoce que sufrió "mucho, terriblemente, no sólo físicamente, que también, sino psicológicamente; sin embargo, al final el gozo es tan profundo y tan grande que uno queda enganchado" hasta el punto que, según dice, ya está pensando en recorrerlo por sexta vez.

Para él, el Camino "no es tanto una experiencia religiosa, como espiritual", en el sentido de "liberarse de la presión de lo material"; "es una manera de escapar del mundo en que vivimos de una forma tan triste y absurda", afirma.

 

Una novela “ambiciosa”

John Rutherford escribió As frechas d'ouro en 2004, editada por Galaxia; hoy, nueve años después, Lobo Sapiens presenta una edición de esta obra en castellano, titulada Las flechas de oro, traducida por Uxía Iglesias Tojeiro.

Las flechas de oro son las "benditas flechas amarillas, orientadoras y tranquilizadoras, que están presentes en cada encrucijada y en cada bifurcación" del camino, aclara. "Llega a depender de ellas como un niño depende de su madre, él que cree ser tan autosuficiente porque sus piernas lo están llevando a él y a su mochila a través de la península Ibérica; pero en cuanto camina unos cuantos pasos sin ver flechas empieza a sentirse solo y abandonado", añade.

En esta novela, que considera "ambiciosa", Rutherford trata de explicar dos cosas: Una, lo que es la peregrinación, y dos, los problemas de identidad que sufre una persona como pudiera ser él, que es inglés, pero lleva medio siglo vinculado a Galicia, pues contrajo matrimonio con una gallega.

La novela, que no es autobiográfica pero sí está inspirada en él, según reconoce, incluye especialmente experiencias que vivió la primera vez que recorrió la ruta. Rutherford, que fue investido en 2012 doctor Honoris Causa por la Universidad de A Coruña, recorrió cinco veces el Camino de Santiago, tres desde Roncesvalles y dos desde Ribadeo (Lugo), localidad de donde es su esposa y a la que se siente muy vinculado.