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07:58h. lunes, 06 de julio de 2020
El pasado 31 de diciembre me alegró mucho saber que una cadena de cobertura tan amplia como Marca TV ofrecería en directo la San Silvestre Vallecana y que, además, sería comentada por Javier Serrano, autor del libro

El pasado 31 de diciembre me alegró mucho saber que una cadena de cobertura tan amplia como Marca TV ofrecería en directo la San Silvestre Vallecana y que, además, sería comentada por Javier Serrano, autor del libro El manual del buen corredor, colaborador de la revista Runners y responsable del blog ¡A por ellos! en Marca.com.

Ya es triste alegrarse de que la segunda San Silvestre más importante del mundo (por detrás de la original de Sao Paulo) y la que cuenta, con diferencia, con más participantes en España (cerca de 40.000) sea transmitida por un canal de televisión específicamente deportivo, pero por desgracia la realidad periodística en general, y del atletismo en particular, en este país es la que es.

A la hora de la verdad los telespectadores pudimos seguir más o menos el inicio y la evolución de la carrera popular, es decir, la parte más festiva, con los comentarios bien documentados de Javier Serrano y algún que otro ridículo por parte de los reporteros desplazados a pie de calle, como la chica que pretendía micrófono en mano detener a los corredores sobre el kilómetro cuatro para que explicaran sus sensaciones, cómo estaban viviendo el momento y cosas por el estilo. Evidentemente, nadie se paró a hablar.

Pero el mayor bochorno vino después, con la carrera internacional, la que año tras año reúne a uno de los elencos atléticos más interesantes del momento. Javier Serrano ya se había despedido tras la finalización de la prueba popular y los conductores del programa se centraron en hacer un resumen deportivo del año. ¿He dicho deportivo? Bueno, ya me entendéis: Cristiano Ronaldo, Mourinho, Real Madrid, Casillas, algo de Messi, del Barça, del Atlético de Madrid, del Chelsea... La San Silvestre Internacional Vallecana quedó relegada, en el mejor de los casos, a un pequeño recuadro en la parte inferior izquierda de la pantalla donde se veían imágenes de gente corriendo, sin más explicación, mientras veíamos en grande y con todo tipo de comentarios goles repetidos millones de veces a lo largo del año.

Lo peor de todo es que no me sorprende el trato despectivo que una vez más recibe el atletismo en televisión en beneficio del fútbol; lo que más me sorprende es que mis expectativas durante el día 31 de diciembre de cara a esta retransmisión en directo fueran tan optimistas.