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13:25h. sábado, 26 de septiembre de 2020

Camino del Agua, una ruta por los paisajes más tranquilos del valle de la Fuenfría

El valle de la Fuenfría casi no requiere presentación, y menos aún desde que Cercedilla, el pueblo madrileño que sirve de pórtico al mismo, celebra su festival internacional de cortos dedicados al medio ambiente. Se trata de una zona que ofrece diversos itinerarios y rutas para los caminantes, con distintos niveles de dificultad y longitud.

Fotos: Efe
Fotos: Efe

La ruta que a continuación proponemos es, en parte, el denominado Camino del Agua, que empieza precisamente en el Centro de Educación Ambiental, donde se celebra el Festival, y termina en la estación de FFCC, con la importante variante de que, en vez de seguir hasta la estación, nos desviamos hacia la ruta de la calzada romana y el Puente del Descalzo, desde donde se podría continuar hasta el mismo puente de la Fuenfría por la ruta borbónica.

En lo que respecta a la dificultad, hay que advertir que, salvo el primer tramo, es algo elevada, por lo que es recomendable ir bien preparado, con calzado muy cómodo y con el menor peso posible, puesto que hay subidas duras.

 

Paisajes tranquilos

El esfuerzo merecerá la pena porque avistaremos paisajes tranquilos donde solo llegan los sonidos de las aves que por allí viven y el sonido del agua, brava y abundante, absoluta protagonista de este primera parte del recorrido y que vadearemos necesariamente en algún momento con las debidas medidas de precaución.

Los aficionados a la fotografía disfrutarán porque las posibilidades de hacer buenas tomas son abundantes y, si el tiempo es propicio, podrán aprovechar todas las tonalidades que ofrece la naturaleza, en cualquier estación del año.

 

 

Camino señalizado

El camino, como todos, está bien señalizado con círculos de color azul (el del agua) que se convierten en naranja y blanco según se avanza hacia el Puente del Descalzo, que también se llama puente Romano de manera equivocada, como en otras tantas ocasiones, pues se trata de un puente más próximo a nuestros días, concretamente del siglo XVIII por deseo de Felipe V.

Sí quedan, y en muy buen estado de conservación, restos de la calzada romana que atravesaba este valle para unir las población de Titulcia, cercana a Aranjuez, con Segovia y que formaba parte de la vía Antonina que enlazaba, según parece, la actual Mérida con Zaragoza.

Una vez llega al puente, esta calzada se divide a su vez en dos, ya que a partir de ahí comienza la llamada ruta borbónica que fue construida para tener acceso al Palacio de la Granja en Segovia. El total de la ruta es de unos cinco kilómetros.