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08:13h. jueves, 22 de octubre de 2020

Las claves para afrontar por primera vez una media maratón

Empiezas a correr, te gusta y te apuntas a alguna carrera de 5 ó 10 kilómetros. Te encuentras cada vez mejor, así que el siguiente reto que te impones es prepararte para una media maratón, un tipo de prueba que cada fin de semana reúne a miles de runners en todo el país. La página web de Kalenji nos explica algunos consejos para afrontar de la mejor manera posible este objetivo.

Foto: Kalenji
Foto: Kalenji

1.- No hay que subestimar la distancia de la media maratón.

Realizar la mitad de una maratón no es poca cosa, sobre todo si hace poco que corremos. Un consejo previo: participa en varias pruebas de 10 kilómetros escalonadas y cronometradas antes de plantearte correr una media maratón. Y hazte unas cuantas preguntas de sentido común antes de inscribirte para correr los 21,1 kilómetros:

- ¿Eres capaz de correr -aunque sea muy lentamente- más de una hora al principio de tu periodo de entrenamiento?

- ¿Estás dispuesto a dejar libres periodos regulares de tu agenda para respetar un plan de preparación coherente con tu objetivo?

- ¿Estás dispuesto a seguir unos determinados hábitos de vida saludables en las semanas anteriores al día D?

 

2.- Demuestra ser metódico y perseverante.

El esfuerzo que realizas en una media maratón es siempre el reflejo del trabajo efectuado previamente durante los entrenamientos. Esperar correr casi dos horas, y a veces mucho más, sin pasar antes por una fase de preparación puede resultar peligroso. No hagas nada que pueda afectar a tu integridad física y/o que haga que aborrezcas durante mucho tiempo el running:

- Método: sigue un plan de entrenamiento que te permita progresar. Si te resulta demasiado difícil de aplicar de manera escrupulosa, sin duda es porque has sobrestimado tu nivel de partida. Revisa a la baja tus ambiciones iniciales. No te saltes ninguna etapa. La progresividad en los kilómetros corridos cada semana y en la intensidad de los esfuerzos realizados es la mejor manera de limitar el riesgo de sufrir lesiones.

- Perseverancia: no será fácil todos los días, y sin duda es preferible que sea así. Prepararse para superar un reto físico supone siempre una demostración de perseverancia. Un corredor que se encamina con paso firme hacia un objetivo concreto debe respetar unos periodos de recuperación y procurar mejorarlos, cuidando por ejemplo la calidad del sueño y la alimentación.

 

3.- No pierdas de vista el objetivo final.

Lucir un dorsal en el pecho el día D siempre es una victoria. Es el símbolo objetivo de que la preparación ha llegado a su fin y de que nada ha podido -ni las buenas ni las malas excusas- impedirlo. El objetivo final, hasta los minutos anteriores a la salida, sigue siendo no hacer nada que pueda obstaculizar esa meta, que es para todos los corredores, sea cual sea su nivel, conseguir completar los 21,1 km.