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22:02h. sábado, 26 de septiembre de 2020

El ejercicio físico mejora el funcionamiento cognitivo y disminuye el riesgo de demencia

La prevención o retraso de la aparición y progresión de patologías como el Alzheimer y otras formas de demencia puede venir de la mano del ejercicio físico. Manuel Martín Carrasco, de la Clínica Psiquiátrica Padre Menni de Pamplona, ha elaborado un documento de libre acceso para la Sociedad Española de Psiquiatría sobre ejercicio físico y funcionamiento intelectual en el que resume los resultados más destacables de los estudios en este ámbito.

Foto: Getty
Foto: Getty

Según explica Martín Carrasco, "un hallazgo relativamente sorprendente en este sentido consiste en el potencial de la actividad física como intervención para mejorar el funcionamiento cognitivo y quizás, incluso, disminuir el riesgo de demencia".

Las conclusiones más importantes de estos trabajos, todavía provisionales, según señala el experto, aunque ya muy avaladas, son las siguientes:

 

1. El ejercicio aeróbico como pasear, nadar o pedalear es la modalidad de actividad física que más se asocia a un mejor funcionamiento mental. También se incluyen en esta categoría los trabajos de huerta o jardín.

 

2. La combinación de ejercicio físico aeróbico y ejercicio intelectual ofrece los mejores resultados. Entre los ejercicios intelectuales más útiles están aquéllos que fomentan la memoria a largo plazo, las capacidades verbales, la lectura o el vocabulario.

 

3. La variedad en los ejercicios practicados y su realización en un entorno social mejora los efectos beneficiosos del ejercicio. Algunos estudios han descubierto que las personas que practicaban hasta cuatro modalidades distintas de ejercicio obtenían los mejores resultados a la hora de prevenir la demencia.

 

4. Por debajo de los 20 a 30 minutos de práctica continua de ejercicio desaparecen los efectos beneficiosos de la actividad física.

 

5. Los efectos beneficiosos serán más consistentes cuanto más prolongado sea el periodo de práctica. Los primeros resultados se aprecian ya a las pocas semanas de inicio de la actividad física.

 

6. La práctica de ejercicio se asocia también con otros resultados positivos como el mantenimiento de la autonomía y la independencia. En los estudios en este campo, los sujetos que no se ejercitaban eran más propensos a necesitar ayuda en su domicilio o a ingresar en centros residenciales.

 

7. Las propiedades benéficas del ejercicio sobre la capacidad mental se optimizan cuando se combinan con una dieta rica en vegetales y aceite de oliva, como la dieta mediterránea, y con un control adecuado de la tensión arterial y de la diabetes.