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22:46h. martes, 29 de septiembre de 2020

El ejercicio físico mejora el equilibrio y la calidad de vida de pacientes con Parkinson

El ejercicio puede ayudar a las personas con la enfermedad de Parkinson a mejorar su equilibrio, capacidad de moverse y calidad de vida, aunque no reduce el riesgo de caídas, según concluye un nuevo estudio publicado en la edición digital de Neurology, la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

Foto: colfisiocv.com
Foto: colfisiocv.com

Para el estudio, 231 personas con enfermedad de Parkinson idiopática recibieron su atención habitual o participaron en un programa de ejercicios de entre 40 a 60 minutos de equilibrio y fortalecimiento de las piernas tres veces a la semana durante seis meses, prescrito y monitorizado por un fisioterapeuta (el 13 por ciento de las sesiones), con los participantes realizando la mayor parte de la actividad en casa.

La caída es un problema común para las personas con Parkinson, con un 60 por ciento de caídas cada año y dos tercios de esas caídas en repetidas ocasiones. "Las lesiones resultantes, el dolor, las limitaciones de la actividad y el miedo a caer de nuevo puede afectar a la salud de las personas y el bienestar", afirma la autora del estudio, Colleen G. Canning, de la Universidad de Sídney, en Australia.

 

Resultados y conclusiones

En comparación con los del grupo de control, el número de caídas de los participantes que hacían ejercicio se redujo en los pacientes con enfermedad de Parkinson menos grave, pero no en aquéllos con la patología más grave. Para los que padecían Parkinson menos grave, se vio una reducción del 70 por ciento de las caídas entre los que hacían ejercicio en comparación con quienes no lo practicaron.

"Estos resultados sugieren que los programas de ejercicios supervisados mínimamente, destinados a reducir las caídas en las personas con Parkinson, se deben iniciar de manera temprana en el proceso de la enfermedad", afirma Canning.

En general, los que tomaron parte en el programa de ejercicios obtuvieron mejores resultados en las pruebas de capacidad de moverse y equilibrio, tenían menos miedo a caídas y dijeron tener un mejor estado de ánimo general y más calidad de vida.