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14:24h. lunes, 21 de septiembre de 2020

El ejercicio físico disminuye en un 31% el riesgo de desarrollar cálculos renales

Un estudio publicado en la próxima edición de Journal of American Society of Nephrology concluye que incluso pequeñas cantidades de actividad física pueden disminuir el riesgo de desarrollar cálculos renales, mientras que el consumo de demasiadas calorías elevan las posibilidades de padecerlos.

Foto: OHP
Foto: OHP

Esta investigación ha revelado que, en los últimos 10-15 años, los cálculos renales se deben más de lo que se pensaba a un problema sistémico. Sus vínculos con la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico y la enfermedad cardiovascular demuestran que el proceso de formación de cálculos implica algo más que a los riñones.

El profesor Mathew Sorensen, de la Escuela de Medicina y el Departamento Puget Sound de la Universidad de Washington (Estados Unidos), y sus colegas realizaron un estudio para evaluar si la ingesta de energía y el consumo de la misma se relacionan con la formación de cálculos renales.

Los expertos estudiaron a 84.225 mujeres posmenopáusicas que participaron en la Women Health Initiative, en la que se recopiló información sobre su dieta y actividad física desde la década de 1990.

 

Conclusiones

Después de ajustar múltiples factores, como el índice de masa corporal (IMC), los científicos vieron que la práctica de actividad física se asocia con un 31% menos de riesgo de cálculos renales. "Incluso pequeñas cantidades de ejercicio pueden disminuir el riesgo de cálculos renales, y no es necesario que sean maratones, puesto que la intensidad de la actividad física no parece importar", destaca Sorensen.

Las mujeres pueden obtener el máximo beneficio mediante la realización de diez equivalentes metabólicos por semana, es decir, unas tres horas semanales de caminar (entre 3,2-4,8 kilómetros por hora), cuatro horas de jardinería suave o una hora de trote moderado (9,6 kilómetros por hora).

El equipo también descubrió que el consumo de más de 2.200 calorías por día aumenta el riesgo de desarrollar cálculos renales hasta en un 42%, de forma que la obesidad también es un factor de riesgo. "Ser consciente de la ingesta de calorías, vigilar el peso y hacer esfuerzos para el ejercicio son factores importantes para mejorar la salud de nuestros pacientes en general, y en particular en lo que respecta a los cálculos renales", resume Sorensen.