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12:24h. sábado, 26 de septiembre de 2020

Correr y envejecer, ¿son compatibles?

Correr es algo que nos apasiona a todos, y lo que es aún mejor, podemos afirmar que es posible llevar a cabo este deporte a cualquier edad. Pero inevitablemente, si de rebajar registros personales se trata, llega un punto en el que nos encontramos con un límite físico y de edad en el que, por más que entrenemos, no mejoramos nuestras marcas.

Foto: runnersvenezuela.com
Foto: runnersvenezuela.com

Aproximadamente entre los 20 y 40 años un atleta está en condiciones de batir sus mejores tiempos, y es entre los 25 y los 45 años, habitualmente, cuando suele encontrar su momento de mayor esplendor. Así que yo estoy en ese límite ahora mismo, a punto de cumplir mis temidos 40 años, acrecentado por el hecho de llevar apenas 4 años corriendo de forma sistemática y planificada. Ahora, qué quieren que les diga, lo de menos son las marcas, lo importante es poder correr por muchos y muchos años.

El correr en sí reporta muchos beneficios de salud al cuerpo humano, pero cuando este deporte se practica en la tercera edad es increíble cómo estos beneficios se multiplican.

Lo de menos son las marcas, lo importante es poder correr por muchos y muchos años.

Desde siempre correr ha sido recomendado por los médicos por ser una actividad que contrarresta tanto los problemas cardíacos como las posibles complicaciones arteriales que puedan surgir con la edad y los malos hábitos de salud adquiridos con el paso de los años.

Sin embargo, no cualquier adulto de cierta edad puede ponerse a correr de un día para otro, es muy importante visitar a un médico para realizarse un chequeo y descartar enfermedades o complicaciones que impidan su práctica. Es más, en general cualquier persona que sobrepasa los 45 años, sea o no deportista en sus rutinas diarias, ha de hacerse chequeos médicos continuos y constatar que su organismo sigue sano y sin contratiempos que puedan ser irreparables de no atajarlos convenientemente. Para ello, la ergoespirometría o prueba de esfuerzo es uno de los primeros pasos que todo deportista que se precie ha de dar, sea cual sea su nivel y actividad física.

 

Beneficios físicos

En el año 2008 culminaron algunas investigaciones en Estados Unidos, a cargo del equipo del Stanford University Medical Center, donde se estudió a más de mil personas involucradas en el running. Dicha investigación arrojó resultados tan determinantes como que las personas que corrieron durante 19 años de sus vidas tenían una tasa de mortalidad de un 15% versus al 34% de los que no hacían ninguna actividad física. Además, los problemas físicos en el grupo de los deportistas se presentaron 16 años después que en el de los sedentarios.

Correr ejerce una influencia positiva en la capacidad cardiorrespiratoria y beneficios a nivel metabólico.

El envejecimiento es una etapa de nuestra existencia en la que si realizamos alguna actividad física mejoraremos considerablemente nuestra calidad de vida y esto se notará en nuestra salud principalmente, así como en nuestra capacidad para mantener un nivel de independencia hacia las actividades básicas de la vida diaria mayor y más duradero en el tiempo. En definitiva, se trata de conservar nuestra autonomía y capacidades mentales lo mejor y durante el mayor número de años posibles.

Dentro de todos los aspectos positivos para la vida de una persona mayor, el atletismo sigue sumando beneficios; es así como las articulaciones sufren cambios positivos, la circulación mejora, la producción hormonal aumenta, los huesos se fortalecen y, por su puesto, los niveles de grasa disminuyen. Junto a ello, la presión sanguínea se estabiliza y el sistema inmunológico logra aumentar sus defensas. Estos beneficios, lógicamente, ocurren en todas las personas que practican este deporte, sean o no mayores.

Los beneficios físicos van desde mantener el nivel de la musculatura, así como también el equilibrio y los reflejos. Correr también ejerce una influencia positiva en la capacidad cardiorrespiratoria y beneficios a nivel metabólico, lográndose por ejemplo un control óptimo de los niveles de glicemia y lípidos.

 

Beneficios psicológicos

En el aspecto psicológico podríamos añadir que el ejercicio repetido logra estimular una zona del cerebro que se llama girus angulado, que permite que por medio del atletismo se libere serotonina, neurotransmisor central en el manejo de la depresión. Por consiguiente, podríamos afirmar que la práctica del running actúa como uno de los mejores antidepresivos y antidemenciantes, evitando especialmente el consumo excesivo de fármacos, con los consiguientes efectos secundarios dañinos para el organismo que éstos generan, sobre todo en cuestión de toxicidad y afectación de órganos vitales de nuestro cuerpo, sin hablar de la dependencia a su ingesta diaria, tan extendida entre la población de hoy día.

Correr es vida, nunca lo olvides.

Un ejercicio tan simple, fácil de practicar y sencillo conlleva un serie de beneficios a nuestro cuerpo, sin importar la edad que se tenga. Además, si lo complementamos con una alimentación saludable, las garantías para llevar una vida duradera y sana su multiplican exponencialmente.

Dicho todo esto, no me queda otra cosa más que animar a toda persona que lo desee a hacer deporte, y en especial a correr. Este deporte por suerte no tiene fecha de caducidad ni se fija en tu documento de identidad, este deporte sólo requiere que tomes las precauciones médicas necesarias si tienes una edad avanzada para asegurarte que su práctica sólo te reportará beneficios.

Por todo esto, además de acudir a médicos especializados, nunca dejes en manos del azar la práctica del running, asesórate por un coach o entrenador que te guíe y te lleve en la dirección correcta, porque así, al menos, tendrás garantizado este disfrute durante muchos años.

Correr es vida, nunca lo olvides.

 

Texto extraído en parte del libro Mejorar es posible. La motivación durante un maratón: 12 claves motivacionales para superar los obstáculos de la carrera. Más información y posibilidad de adquirir un ejemplar en www.mejoraresposible.com o contactando con el autor en fjrm@mejoraresposible.com.