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06:37h. lunes, 06 de julio de 2020

Los kenianos Ezekiel Kiptoo Chebii y Monica Jepkoech ganan el maratón de Madrid

Ezekiel Kiptoo Chebii, primer atleta que corrió el maratón de Madrid en menos de 2h10, ha sido también el primero en repetir este domingo victoria, aunque esta vez bajo una manta de agua que no le permitió mejorar su récord. Por su parte, Monica Jepkoech remató el doblete keniano batiendo al sprint a la etíope Marta Tigabea.

Foto: Efe
Foto: Efe

Con un tiempo de 2h12:00, Kiptoo, de 24 años, dominó con autoridad una 38ª edición pasada por agua que batió su récord de afluencia con 31.000 corredores -entre ellos, 8.000 extranjeros- repartidos en las tres distancias (10 km, medio maratón y maratón).

A los 7.000 atletas que partían en la carrera corta les tocó el madrugón más grande a fin de tener todos los problemas logísticos resueltos para tomar la salida a las 8:30 horas en la plaza de Cibeles. Con lluvia y 12 grados de temperatura, Arturo Casado e Isabel Macías salieron a defender sus títulos en los 10 kilómetros y ambos lo perdieron. José Manuel Abascal Calabria (sin parentesco con el histórico medallista olímpico) negó al madrileño el triplete consecutivo al imponerse con un tiempo de 31:52 minutos.

Casado, campeón de Europa de 1.500 en 2010, llegó a la meta casi medio minuto después (32:13), seguido de Julio del Val (32:16). “No ha podido ser, pero contento también. No soy un especialista y ha sido un buen test”, comentó Casado.

Tampoco la aragonesa Macías pudo repetir su victoria del 2014. La madrileña Diana Martín, medallista de bronce en 3.000 metros obstáculos en los Europeos de Zúrich 2014, venció con un tiempo de 34:59 y un margen de dos minutos y medio sobre ella. “Una gozada correr con las calles para nosotros solos. Yo prefiero este tiempo antes que el calor”, comentó.

 

Récord de la prueba en medio maratón

Y es que el tiempo no dio tregua. “La carrera es de por sí bastante dura y esta lluvia la endurece todavía más, pero las ganas de correr lo suplen todo”, comentaba en la salida Chema Martínez, el último español que ha ganado el maratón madrileño (2008).

A las 9:00 horas, los 15.000 inscritos en el maratón y los 9.000 de la media, mezclados en colorista multitud, salieron juntos y compartieron trayecto durante 13 kilómetros. Calle Serrano abajo se dijeron adiós. El objetivo en el medio maratón era el récord masculino de los 21.097 metros en suelo madrileño, en poder del keniano Eliud Kipserem, que en 2012, con 24 años, se impuso en el Asics Medio Maratón Villa de Madrid con una marca de 1h02:08.

Sin dar opción al salmantino Rafa Iglesias a que cumpliera con su cometido de liebre en el medio maratón, cuatro kenianos -Emmanuel Bett, Gichovi Silas, Edwin Kipsang y Reuben Limaa- se fueron por delante desde el segundo kilómetro.

Pasaron el décimo mil en 29:45, con Bett y Silas al frente, pero en el punto en que las dos carreras se bifurcaban ambos tomaron el rumbo equivocado y perdieron la posición. Kipsang y el marroquí Idriss Mokhtar, del club JCOE Guadalajara, quedaron arriba, pero los equivocados recuperaron terreno y volvieron a marcharse.

Silas dejó clavado a Bett en el último kilómetro y venció con un tiempo de 1h03:29 que, si no mejora el récord en territorio madrileño, sí pulveriza el de la carrera enmarcada en el maratón de Madrid, que estaba en poder de Chema Martínez con 1h07.

Vanessa Veiga, la única aleta que conoce la victoria en las tres distancias (10 km en 2012, medio maratón en 2014 y maratón en 2013), comenzó un nuevo ciclo victorioso con su triunfo en el medio con la colaboración especial de su marido, Julio Rey, plusmarquista español de maratón y en la actualidad retirado, que hizo de liebre. Pese a las molestias en el tendón de Aquiles derecho, Veiga se impuso con un tiempo de 1h19:29, repitiendo su victoria del año pasado en el comienzo de -espera- un nuevo triplete.

 

Maratón

Los maratonistas se dirigieron hacia la zona occidental de la ciudad, callejeando por lugares tan concurridos como la Puerta del Sol o el Palacio de Oriente hasta llegar al punto más bajo en la altimetría de la carrera, en la Casa de Campo (km 30). Luego quedaba lo más duro, no sólo por el castigo que acumulaban las piernas, sino por el ascenso, leve pero continuo, hasta la meta.

La liebre, el ugandés Thomas Ayeko, cubrió el medio en 1h05:26 y su larga zancada fue disgregando la avanzadilla hasta que su retirada en la Casa de Campo reagrupó la formación delantera.

Los dieciocho grupos musicales apostados a lo largo del recorrido -Madrid es una de las 30 ciudades del mundo cuyo maratón pertenece a las Rock’n Roll Series- pretendían hacer más llevadero el esfuerzo a los corredores populares, que se aferraban a su objetivo de acabar la carrera después de largos meses de entrenamientos, aunque fuera agotando el plazo máximo de seis horas.

Ezequiel Kiptoo, el hombre que en 2014 rompió al fin el muro de las 2h10 en Madrid (2h09:15), aprovechando un retoque al recorrido para hacer más liviano el último tramo, llegó con las fuerzas intactas al muro (km 35) en un grupo de cinco y empezó a tirar. Su compatriota Koech Kipchirchir, ganador en Sao Paulo 2013 y con una marca modesta de 2h15:21, fue el único que pudo seguirlo, pero terminó entregándose a 3 km del final para llegar 30 segundos después.

En categoría femenina la etíope Marta Tigabea, afincada en Madrid y miembro del club AD Marathon, se quedó en cabeza con la keniana Monica Jepkoech, ganadora en Milán y Osaka el año pasado. Un año después de debutar en la distancia en Oporto, Tigabea no resistió el último empuje de Jepkoech, que la batió en el sprint con un tiempo oficioso de 2h33:40.